Compañeros periodistas de Buenos Aires, nucleados en el Encuentro de Prensa, manifestamos nuestra adhesión al proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que se encuentra en debate en el Congreso Nacional, herramienta que permitirá dejar atrás definitivamente la Ley de Radiodifusión de la dictadura militar genocida que asoló a nuestra patria, y sentar las bases para una democratización de los medios de comunicación de nuestro país.El Encuentro de Prensa, que fue fundado por un grupo de compañeros el 9 de junio de 2005, y que sirvió de embrión para la fundación de un nuevo sindicato en la Capital Federal (la Asociación de Prensa de Buenos Aires), no puede menos que sumarse a todas las corrientes de pensamiento nucleadas en apoyo al proyecto en el denominado Faro de la Comunicación, creado en el ámbito de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN).
Rechazamos de plano cualquier maniobra dilatoria que signifique postergar el tratamiento y aprobación parlamentaria de la nueva ley, en el convencimiento de que sólo con su sanción podrá ponerse fin al accionar inescrupuloso de los monopolios informativos que han manipulado la realidad, han desinformado a la opinión pública, han apañado y prohijado golpes de Estado, y han hambreado y explotado durante años a miles de trabajadores de prensa, pisoteando nuestro Estatuto del Periodista establecido por la Ley 12.908.
Los compañeros nucleados en el Encuentro de Prensa, expresamos también nuestra alarma ante la manipulación antidemocrática del nombre y logo de la APBA, que se ha visto insólitamente involucrada en comunicados y marchas contrarias a la Ley, ante la pasividad cómplice de la conducción del sindicato, que languidece vacío de contenido ideológico, de compañeros, y de rumbo político-gremial.
Con sindicato o sin él (de hecho durante años navegamos en la más absoluta ausencia de representación gremial en la Capital Federal), el Encuentro de Prensa seguirá levantando su voz para defender la justicia social, la democracia, y para luchar contra los monopolios que durante décadas mintieron, extorsionaron y manipularon al país.
Sin nueva ley no habrá libertad de prensa, sólo libertad de empresas